DIEZ TÁCTICAS PARA LOS MAESTROS DE NUESTROS TIEMPOS:
1. Pareciera ser que el educador estuviera en un callejón sin salida. ¿Cómo hacer sintonía con los estudiantes sin disminuir su capacidad de reflexión? Ferres plantea que no hay crecimiento sin crisis, sin poner en cuestionamiento las nociones válidas hasta ahora. Propone como respuesta el principio de complementariedad (aspectos que se niegan mutuamente pero que al mismo tiempo son necesarios para describir la realidad). Ferres plantea asumir la contradicción entre emotividad y racionalidad, para explorarla hace un llamado a la conciliación y la integración. Pensar que se puede desarrollar una actividad intelectual sin pasión, es una mirada reduccionista y equivocada. Es absurdo disociar aprendizaje y placer por aprender o por lo que se vaya a aprender. La clave es sacar provecho de un conflicto inevitable. Pensar lo audiovisual como estrategia para zanjar la indiferencia, conciliar placer y esfuerzo.
2. El educador tiende a “hablar a” más que “hablar con”. Para Ferres este es el 1º obstáculo a vencer. El educador es un comunicador y solo es eficaz si sabe conectarse con los estudiantes. Para sintonizar con unos destinatarios modelados por la cultura del espectáculo es imprescindible partir de los parámetros comunicativos impuestos por ella. La escuela debería mostrar capacidad de adaptación, de trasformación en un mundo de cambio constantemente.
3. En la línea de conectar o sintonizar con los estudiantes, Ferres toma los aportes del constructivismo y la psicología para plantear la necesidad de seducir a través de la emoción con la intención de despabilar el razonamiento, motivar y movilizar la voluntad. Se sabe que el deseo es el motor del ser humano y que la seducción puede ser disgregadora, las emociones pueden bloquear o estimular la acción. El educador debe emplearla para que la seducción de lo inmediato sea vencida por la seducción del sentido.
4. El educador debe pensar el esfuerzo desde el placer o el esfuerzo para llegar al placer. No disociarlos. Hay que redescubrir el placer de aprender, de conocer, como condición para garantizar el esfuerzo que implica el acto de aprendizaje. Ferres establece una escala de placeres, que van desde los primarios a los secundarios. Estos últimos exigen facultades como reflexión, conocimiento, crítica. Solo realizarán el esfuerzo para activar estas facultades aquellos que estén convencidos de que les producirá placer, es decir, aquellos que hayan tenido la oportunidad de experimentarlo previamente. En este marco, la educación es ayudar al educando a escalar los niveles en la jerarquía de los deseos.
5. El educador como comunicador es un mediador entre los contenidos y los estudiantes. Debe dominar apasionadamente los contenidos y debe conocer a las personas que los dirige (sus capacidades y limitaciones, sus preocupaciones, intereses y deseos, su nivel de desarrollo mental y su sensibilidad) para poder conectarlos. El docente es el que con una comunicación eficaz, con estrategias pedagógicas y didácticas, será capaz de unir los contenidos curriculares y los intereses de las nuevas generaciones de manera reflexiva.
6. El educador debería poder detectar, analizar y evaluar los códigos y recursos que utiliza en el aula, para potenciar los que suman, corregir los que restan e incorporar los que faltan. En ese sentido, Ferres marca una paradoja, pese a que el educador quiere ser un comunicador eficaz no aprovecha la posibilidad de grabar sus clases y mejorarlas.
7. El educador eficaz será aquel que sepa construir aprendizaje mediante una sabia selección de los componentes que conviene utilizar y mediante una adecuada integración entre ellos, creando estrategias didácticas que respondan a las necesidades curriculares y a las necesidades de los estudiantes. No se trata de subordinar la palabra, sino de recuperar sus usos discursivos más eficaces -como la metáfora y la analogía - para facilitar la comprensión y retención de conceptos difíciles. También es posible provocar con la palabra, utilizando un lenguaje conciso pero abierto, breve pero sugerente. La palabra no hay que usarla para trasmitir pensamiento, sino para generarlo.
8. Lo audiovisual puede motivar, ilustrar, ejemplificar o facilitar la comprensión. Las nuevas tecnologías pueden servir para optimizar el aprendizaje en el marco de una estrategia pedagógica multimedial que integre. La tecnología audiovisual puede cumplir distintas funciones didácticas: mejorar la exposición de contenidos, movilizar el aprendizaje, reforzar y evaluar lo aprendido, disparador de la investigación y como estímulo para la expresión.
9. La escuela no puede ni debe ser una isla en la sociedad. Debe ser capaz de reconocer el funcionamiento social y trabajar en base a su lógica para en vez de profundizar las desigualdades, cambiarlas. Coincido en que la crisis del sistema educativo es un conflicto del cual surge una oportunidad de hacerlo.
10. Finalmente, de esta manera, el reto que se plantea a lo largo del libro se reduce a la seducción que se debe dar entre maestro y estudiante, seducción que tiene como objetivo principal que en los educadores se de la capacidad de repensar la cultura para sintonizar con las nuevas generaciones, la escuela y los medios de comunicación que circundan las aulas y que poco a poco absorben las mentes de los futuros profesionales de la sociedad.



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